Lucas Delgado nos descubre de nuevo la fina línea que existe entre las melodías mediterráneas y sudamericanas, emparejando sin complejos boleros y tonadas con dejes sureños, aromas tradicionales y colores aflamencados.

El sello característico e hilo conductor de la obra es sin duda la composición y, sin dejar de lado la estela jazzística de los últimos trabajos, resuelve la emulsión de géneros en una elegante puesta en escena a cuarteto, donde la elegancia de la voz como instrumento central queda secundado por el peso del ritmo que queda de nuevo en poder de los 3 instrumentos armónicos y la percusión vuelve a brillar por su ausencia.

CANÇONER Cancionero– es el nombre del último proyecto -aún inédito- del pianista y compositor barcelonés Lucas Delgado, que da un paso al frente en su carrera como compositor-letrista y apuesta por la canción justo después de haber firmado un segundo disco instrumental de música original a trío con Rita Payés y Juan Pastor. 

Incitado por su cada vez más estrecha relación con las canciones y el cantar, dispone todo su arsenal compositivo al servicio de la voz, que sitúa como elemento central del proyecto. 

Diez canciones originales escritas para diez cantantes distintos, es el resultado de un laborioso año entregado a la inmersión en cada una de las voces que protagonizan las letras musicadas y escritas en catalán, castellano e inglés.

El mestizaje de géneros y timbres queda totalmente homogeneizado en la genuina voz compositiva de Delgado y plasmado en directo por los ya habituales y excelsos colaboradores: Juan Pastor (contrabajo), Darío Barroso (guitarra española) y Selma Bruna (voz).

Lucas Delgado nos descubre de nuevo la fina línea que existe entre las melodías mediterráneas y sudamericanas, emparejando sin complejos boleros y tonadas con dejes sureños, aromas tradicionales y colores aflamencados.

El sello característico e hilo conductor de la obra es sin duda la composición y, sin dejar de lado la estela jazzística de los últimos trabajos, resuelve la emulsión de géneros en una elegante puesta en escena a cuarteto, donde la elegancia de la voz como instrumento central queda secundado por el peso del ritmo que queda de nuevo en poder de los 3 instrumentos armónicos y la percusión vuelve a brillar por su ausencia.