En 1992 cantó como solista en el Teatro Imperial de Sevilla. Dos años después se incorporó al espectáculo Amor Brujo estrenado en la Bienal de Sevilla. Se marchó a continuación de gira por España con la obra Yerma, dirigida por Nuria Espert. Meses después se mudó a Madrid para seguir creciendo como artista, obteniendo así la oportunidad de cantar para bailaores como Joaquín Grilo y Sara Baras. 

Completó su formación en la Compañía del Nuevo Ballet Español, cantando en la obra de Salvador Távora El Cachorro, que recorrería muchos escenarios europeos y americanos. Ha participado también en las giras de obras como La casa de Bernarda Alba y Torero

Ha colaborado en proyectos como Samaruco (producido por Isidro Muñoz para el cantaor Duquende), la edición discográfica de Yerma de Gerardo Núñez o Diapasión de Chicuelo. En los últimos años se ha integrado en las nuevas compañías de bailaores integradas por artistas como Isabel Bayón, Pastora Galván e Hiniesta Cortés, para los que ha cantado por todo el mundo. También ha acudido a festivales en acompañamiento de figuras tales como Enrique Morente, José Mercé o Carmen Linares, y se ha erigido como el ganador del tercer Concurso de Flamenco Jovel La Trilla, organizado por la peña de Trebujena. 

Miguel Poveda le ofreció la oportunidad, con su sello discográfico Carta Blanca Records, de impulsar su primer álbum musical, Luna de enero, producido por el guitarrista Santiago Lara. Este disco no solo inaugura el trabajo discográfico de “el Londro”, sino también el de Carta Blanca Records. La bulería es el estilo principal de su repertorio, y se combina con melodías jerezanas de corte tradicional y otras más vanguardistas, todo ello con un tono intimista y sencillo. El disco homenajea por momentos el estilo de Rafael Farina, del que el Londro adapta un tango porteño. Como cierre del mismo se emplea una balada compuesta por Santiago Lara.